Domingo, 17 de mayo de 2015

¿Cuál es el más adecuado para tu hijo?

Familiarizar a nuestros hijos con el cepillo de dientes es una de las mejores costumbres que podemos inculcarles en los inicios de su vida. Los padres debemos vigilar que los pequeños realicen adecuadamente el proceso de cepillado y que no adquieran vicios de limpieza, ya que éstos se perpetuarán el resto de su vida.

Ignacio Renedo. MÉDICO DENTISTA

La mayoría de los niños ya se cepillan los dientes a diario, pero no siempre lo hacen correctamente. En ocasiones, el cepillo que utilizan está muy gastado; otras, no es el adecuado para su edad, ya que, por su tamaño, muchas piezas se quedan sin limpiar.

Un cepillo para cada edad
Aquellos niños cuyas piezas dentales son predominantemente provisionales (los dientes de leche) necesitan unos cepillos de cabeza pequeña (de unos 1,5x0,5 cm.) con cerdas blandas o semiblandas y puntas redondeadas en los extremos, para evitar posibles daños en los dientes emergentes y en las encías, que todavía no se encuentran suficientemente fortificadas.
Los chicos que son ya algo mayores y tienen prácticamente todas las piezas permanentes deben utilizar cepillos de cabeza algo más grande (2x0,8 cm.), de 3 ó 4 tiras de cerdas.
Es aconsejable utilizar dos tipos de cepillos, que se alternarán por el día: de cerdas blandas y semiblandas. El primero debe usarse tras el desayuno y la cena, y el semiblando después de la comida. El propósito de este cambio estriba en que es bueno que el niño utilice, al menos una vez al día, un cepillo con cerdas algo más duras, que no sólo elimine la placa dental sino también los restos sólidos que pudieran quedar atrapados entre los dientes.

¿Manuales o eléctricos?
Ambos tipos cumplen exactamente la misma función contra la placa si son utilizados con habilidad.
Según los últimos estudios odontológicos, el uso de cepillos eléctricos, especialmente el contra-rotatorio, el oscilante-rotatorio y el ultrasónico, son superiores a los manuales en cuestión de eliminación de placa bacteriana. No obstante, si el niño es capaz de desarrollar una buena higiene dental con el cepillo manual, no es necesario cambiarle los hábitos. En cualquier caso, lo mejor es dejarnos aconsejar por nuestro dentista que, además, será quien nos enseñe la técnica de cepillado, tanto si se decanta por un cepillo manual como si lo hace por uno eléctrico.

Técnicas de cepillado
Dependiendo de la edad, debe utilizarse un tipo de técnica de cepillado determinada:

-Para los más pequeños. Técnica circular o de "fones". Su menor destreza hace que sea recomendable que, con la boca cerrada, haga con el cepillo amplios círculos que abarquen desde el borde de la encía del diente superior hasta el inferior.

-De 5 a 7 años. Técnica de "fregado" u horizontal. Consiste, simplemente, en frotar los dientes con movimientos horizontales.

-De 8 a 10 años. Técnica vertical o del "rojo al blanco". Es la adoptada por muchos adultos. Consiste en cepillar desde las encías hacia el diente en ambas arcadas: de arriba hacia abajo en la superior y viceversa en la inferior.

-De 11 años en adelante. Técnica de "bass". Se sitúa el cepillo a unos 45 grados sobre su superficie. Hay que hacerlo vibrar, pero sin desplazar su punto de apoyo. Los movimientos deben ser muy cortos, de manera que las puntas apenas se desplacen. Esta técnica se aplica en grupos de dos o tres dientes. No hay que olvidar la cara masticatoria (en la que lo mejor es emplear la técnica de "fregado") ni la lengua. Ésta es la mejor técnica de todas y la que deberíamos utilizar los adultos.

¿Cuánto tiempo?
La duración del cepillado debe rondar los tres minutos, sea cual sea la técnica que empleemos. Para hacer más ameno el cepillado a los niños, en las farmacias es posible adquirir unas pastillas que se disuelven en la boca y que tiñen de rojo los restos de placa dental. Además de divertirse, aprenderán a limpiarse en profundidad todos los restos de placa.

¿Cuándo hay que cambiar de cepillo?
Tanto si son manuales como eléctricos, debemos cambiar los cepillos una vez que las cerdas se han alterado con el uso, es decir, aproximadamente cada tres meses, o bien cuando advirtamos que las cerdas, especialmente las exteriores, se han arqueado hacia el exterior.


Publicado por jesusfalcon @ 18:34
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